viernes, 8 de octubre de 2010

Las variedades del carbono I




Tres formas de carbono elemental existen en la naturaleza: el diamante, el carbono amorfo y el grafito. Todos son sólidos con puntos de fusión muy altos e insolubles en cualquier disolvente a temperatura ordinaria, pero sus propiedades físicas difieren a causa
de sus diferencias en la estructura cristalina. En el diamante, los átomos constituyen
una red tridimensional que se extiende a lo largo de todo un cristal, haciendo de esta sustancia la más dura de la naturaleza. El carbono amorfo tiene, en cambio, un grado de cristalización muy bajo; se encuentra con distintos grados de pureza en el carbón de leña, el carbón, el coque, el negro de carbono y el negro de humo.
El grafito está formado por capas de carbono compuestas por anillos hexagonales de átomos. Las capas se pueden deslizar una sobre otra, por lo que esta sustancia se utiliza como lubricante. Recientemente se han descubierto los fullerenos que son una de las formas más estables del carbono en la naturaleza después del diamante y el grafito. En ellos los átomos se unen para formar superficies esféricas o cilíndricas.
El fullereno C60, por ejemplo, está compuesto por 60 átomos de carbono que forman una suerte de globo constituido por 20 hexágonos y 12 pentágonos.